Radiadores y calefactores eléctricos: lo que debes saber para usarlos

Invierno es una época del año difícil, especialmente cuando se trata de mantener la temperatura adecuada. La ropa de la temporada es gruesa, las comidas y bebidas son más calientes, y por supuesto, se requieren de medidas y aparatos especiales para conservar el calor en los hogares. Muchas personas prefieren evitar los radiadores o calefactores eléctricos para ahorrar un poco en la factura de la luz, pero con algo de pericia se pueden utilizar de manera inteligente para conseguir el equilibrio adecuado entre consumo y confort. Hoy te explicaremos como usarlos durante estos meses de frío.

Una elección basada en gustos

Lo primero es definir cuál es el mejor dispositivo para usted. Aunque los calefactores eléctricos y los radiadores eléctricos cumplen la misma función, existen algunas diferencias mínimas que lo ayudarán a decantarse por uno u otro.

Los calefactores eléctricos son dispositivos portátiles en su gran mayoría, que expulsan el calor mediante ventiladores y motores eléctricos. Su construcción es más endeble, por lo que no pueden soportar altas temperaturas por periodos prolongados.

Los radiadores eléctricos son la evolución de los sistemas más antiguos de calefacción para edificios. Estos son dispositivos grandes y pesados, fabricados en metal que los ayuda a alcanzar temperaturas muy altas. A diferencia de los calefactores, los radiadores irradian el calor de sus tubos, por lo que este se expande de manera uniforme a toda la habitación.

Los calefactores eléctricos son los compañeros de habitaciones pequeñas

Cuando el espacio es reducido, invertir en un gran radiador es totalmente desproporcionado. Los calefactores eléctricos tienden a ser más económicos y amigables con el ambiente (y las facturas de luz), además de que tienen la potencia necesaria para mantener tibias habitaciones pequeñas durante el invierno.

Con algo de ayuda de nuestra parte incluso podrán alcanzar temperaturas cálidas sin apenas consumir energía. Lo recomendado es que las habitaciones se mantengan siempre por encima del mínimo de 18 °C para evitar sufrir por el frío, pero simplemente cerrando las ventanas con cortinas, o alejando los muebles del calefactor, podrás conseguir 3 grados más de eficiencia.

Calefactores eléctricos - Orbegozo FH 5127

Adicionalmente, en la actualidad hay calefactores eléctricos con cualidades inteligentes que les permiten tener un mejor control de la temperatura y de los horarios para funcionar, como el Orbegozo FH 5127.

Abarca pisos enteros con radiadores eléctricos

Al hablar de habitaciones grandes, cocinas, salas de estar, o estancias múltiples, lo mejor es optar inmediatamente por radiadores eléctricos. Son más potentes, lo que se traduce en tiempos de calefacción más rápidos, pero también en facturas eléctricas más altas si no se tiene cuidado.

Esta última razón es el motivo por el cual terminales modernos como el radiador FM RW-10 ofrecen termostatos de seguridad y diferentes potencias de funcionamiento. También se puede mejorar su eficiencia si, en lugar de esperar a encenderlo durante las horas más frías del día, se enciende un poco antes a una temperatura más baja para ir pre-calentando las habitaciones.

Radiadores eléctricos - FM RW-10

A diferencia de otros sistemas más anticuados que usan calefacción central, no necesitarás instalar temporizadores adicionales para controlarlos, y tampoco necesitas un sótano para ocultar una gran caldera.

No cometas estos errores con los calefactores y radiadores eléctricos

A pesar de que los dispositivos eléctricos poseen muchas ventajas que antes no tenían, estos no han eliminado algunos malos hábitos que hacen que los usuarios reciban grandes facturas de luz al utilizarlos, especialmente con los radiadores eléctricos.

No es recomendable colocar una temperatura mayor que la que deseas obtener. Esta es una práctica común que se hace para conseguir la temperatura deseada en menor tiempo. Sin embargo, el sistema de calefacción seguirá calentando hasta alcanzar la temperatura programada, por lo que, si se te olvida bajarla, habrás consumido energía adicional de manera innecesaria, además de que le tomará un rato a la habitación calentarse a la temperatura que realmente querías.

Otro consejo es nunca dejar para último minuto el encendido del sistema calefactor. Si las habitaciones están muy frías, entonces requerirá más potencia y tiempo para calentarse, lo que resulta en mayor consumo de energía. Tal como mencionamos previamente, siempre enciende la calefacción unos minutos antes para que su esfuerzo sea mínimo cuando realmente se necesita.

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